Pienso, trabajo y bebo
Aquí, en la sala de espera de un concierto que no arranca en Camden, aquí giro y miro las rubias… ¿Ellas? No me miran… Miran sus presas… El bartender lima un cuchillo y me mira, ¿Será que mi pellejo tiene precio?… Uhmmm bueno, sigo, la música de fondo va bien y al fijar la vista al frente me doy cuenta que un maniquí negro, femenino me observa tras las galerías de esta plaza… Siempre ha estado ahí.
